Lunes Santo | Hermandades Semana Santa Sevilla

Las distintas Hermandades que realizan su Estación de Penitencia en el Lunes Santo de Sevilla son:

Cautivo y Rescatado

Redención

Santa Genoveva

Santa Marta

San Gonzalo

Las Penas

La Vera Cruz

Las Aguas

El Museo

Parece, que ya conocemos cuales son las diferentes Hermandades que procesionan durante la jornada del Lunes Santo por las calles, en esta Semana Santa Sevilla.

Por lo tanto… ¡Vamos a conocer toda la información sobre una de las Hermandades del Lunes Santo en Sevilla, como es la Hermandad de las Aguas!

Lunes Santo | Hermandades Semana Santa Sevilla

Las distintas Hermandades que realizan su Estación de Penitencia en el Lunes Santo de Sevilla son:

Cautivo y Rescatado

Redención

Santa Genoveva

Santa Marta

San Gonzalo

Las Penas

La Vera Cruz

Las Aguas

El Museo

Parece, que ya conocemos cuales son las diferentes Hermandades que procesionan durante la jornada del Lunes Santo por las calles, en esta Semana Santa Sevilla.

Por lo tanto… ¡Vamos a conocer toda la información sobre una de las Hermandades del Lunes Santo en Sevilla, como es la Hermandad de la Vera Cruz!

HERMANDAD DE LAS AGUAS

Real, Antigua, Ilustre y Fervorosa Hermandad de la Santa Cruz y Nuestra Señora del Rosario y Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de las Aguas, Nuestra Madre y Señora del Mayor Dolor y María Santísima de Guadalupe

HERMANDAD DE LA VERA CRUZ

Muy Antigua, Siempre Ilustre, Venerable, Pontificia, Real, Fervorosa, Humilde y Seráfica Hermandad y Archicofradía de Nazarenos de la Santísima Vera- Cruz, Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y Tristezas de María Santísima

SAGRADOS TITULARES | HERMANDAD DE LAS AGUAS

Santísimo Cristo de las Aguas

La imagen del Santísimo Cristo de las Aguas de la Hermandad de las Aguas es obra de Antonio Illanes Rodríguez. 

El Sagrado Titular de dicha Hermandad fue tallado en el año 1940.

El momento representado es a Jesús muerto en la cruz y a un ángel con un cáliz preparado para recoger el «agua» que sale de su costado en presencia de la Virgen del Mayor Dolor, del Apóstol San Juan y de María Magdalena.

María Santísima de Guadalupe

La imagen de María Santísima de Guadalupe de la Hermandad de las Aguas es obra de Álvarez Duarte. 

La Titular Mariana de dicha Hermandad fue tallada en el año 1965.

Dolorosa bajo palio refleja el sufrimiento y el amor por su hijo.

SAGRADOS TITULARES | HERMANDAD DE LA VERA CRUZ

Santísima Vera- Cruz, Sangre de Nuestro Señor Jesucristo

La imagen de la Santísima Vera Cruz de la Hermandad de la Vera Cruz es obra de anónima. 

El Sagrado Titular de dicha Hermandad fue tallado en el siglo XV.

El momento representado es el que muestra a Cristo muerto en la Cruz.

Tristezas de María Santísima

La imagen de Tristezas de María Santísima de la Hermandad de las Penas es obra de Antonio Illanes. 

La Titular Mariana de dicha Hermandad fue tallada en el año 1942.

Dolorosa bajo palio refleja el sufrimiento y el amor por su hijo.

ACOMPAÑAMIENTO MUSICAL HERMANDAD DE LAS AGUAS | Lunes Santo Sevilla

Acompañará musicalmente a la imagen del Santísimo Cristo de las Aguas.


 

Acompañará musicalmente a la imagen de María Santísima de Guadalupe.

 

Itinerario Hermandad de las Aguas | Lunes Santo Sevilla

Capilla de Nuestra Señora del Rosario

La Hermandad de las Aguas realizará su salida a las 18:15 horas y, seguirá el siguiente itinerario por las calles de Sevilla:

Dos de Mayo
Arfe
Puerta del Arenal
Castelar
Plaza de Molviedro
Doña
Guiomar
Zaragoza
San Pablo
Plaza de la Magdalena
Rioja
Velázquez
O’Donnell
CARRERA OFICIAL (21:29)
Plaza del Triunfo
Santo Tomás
Casa de la Moneda
Tomás de Ibarra
Arco del Postigo
Dos de Mayo

Tras haber realizado este itinerario, la Hermandad de las Aguas tiene prevista su entrada a las 01:10 horas.

ITINERARIO HERMANDAD DE LA VERA CRUZ | Lunes Santo Sevilla

La Hermandad de la Vera Cruz realizará su salida a las 19:35 horas y, seguirá el siguiente itinerario por las calles de Sevilla:

Jesús de la Vera-Cruz
Virgen de los Buenos Libros
Teniente Borges
Plaza de la Concordia
Plaza del
Duque de la Victoria
CARRERA OFICIAL (20:31)
Cardenal Carlos Amigo
Placentines
Francos
Villegas
Plaza del Salvador
Cuna
Orfila
Javier Lasso de la Vega
Aponte
Jesús del Gran Poder
Las Cortes
Plaza de La Concordia
Plaza de la Gavidia
Baños
Jesús de la Vera-Cruz

Tras haber realizado este itinerario, la Hermandad de la Vera Cruz tiene prevista su entrada a las 00:45 horas.

HISTORIA HERMANDAD DE LA VERA CRUZ

La Hermandad de la Vera Cruz de Sevilla fue fundada el 9 de mayo de 1448 en el Convento Casa Grande de San Francisco para venerar la Verdadera Cruz de Nuestro Señor Jesucristo. Sus primeras reglas fueron aprobadas en 1501 por D. Fernando de la Torre, Provisor del Cardenal Arzobispo Diego Hurtado de Mendoza. Inicialmente establecida en una pequeña capilla del convento, se trasladó a una más espaciosa en 1478 debido a su rápido crecimiento.

La hermandad realizó su primera procesión en 1468, ganando admiración por su fervor y ejemplaridad. Esto llevó a la fundación de nuevas hermandades con el mismo título y reglas en pueblos y ciudades circundantes. En el siglo XVI, hubo controversia sobre la participación de disciplinantes en las procesiones, resuelta con una resolución del Papa Paulo III en 1536 que concedió indulgencias a los cofrades que asistieran con penitencia. La hermandad realizaba la Estación de Penitencia en la tarde-noche del Jueves Santo.

Recibió numerosos privilegios y reconocimientos papales, incluida una Carta de Hermandad con la Orden Seráfica en 1543 y el favor del Rey Felipe II en 1562. Ante su creciente importancia, se creó una Comisión de Hacienda en 1565 para gestionar sus bienes. Su antigüedad y prestigio se reflejaron en eventos como la procesión de la Virgen de los Reyes y el Cuerpo de San Fernando en 1579.

En el siglo XVII, se amplió su capilla y se designaron cuarenta Diputados Perpetuos para su gobierno. En 1651, la capilla se amplió nuevamente debido a la alta concurrencia a sus celebraciones. Hubo conflictos con los PP. Franciscanos en 1680, pero se resolvieron en favor de la hermandad en 1691. La Estación de Penitencia se interrumpió después de este conflicto y se reanudó en 1714.

En 1804, la Hermandad tuvo que hacer modificaciones a sus reglas para cumplir con una nueva normativa del Consejo de Castilla.

En 1810, durante la ocupación francesa, el convento de San Francisco y la capilla de la Vera Cruz fueron tomados por los invasores, y la hermandad tuvo que salvar apresuradamente sus imágenes y patrimonio debido a un incendio que destruyó el recinto. Dos años después, al terminar la guerra, los franciscanos regresaron al convento, pero la hermandad se instaló en otra capilla, conocida como la de la Concepción de los Burgaleses.

En 1832, la hermandad reanudó sus procesiones con nuevos pasos para el Stmo. Cristo y María Stma. de las Tristezas. Sin embargo, en 1840, después de restaurar e inaugurar su capilla, tuvieron que abandonarla nuevamente debido a la demolición del convento por parte del nuevo Ayuntamiento surgido de la Revolución de ese año.

La hermandad se refugió en la iglesia de San Alberto, pero sufrió un declive gradual. En 1853, un grupo de hermanos intentó reanudar las procesiones trasladándose al Convento de las Religiosas de Pasión, pero no pudieron salir en Semana Santa debido a diversos problemas. En 1868, tras la incautación del convento por la Junta Revolucionaria, regresaron a San Alberto. Hubo intentos en 1870 de revitalizar la hermandad y reanudar las procesiones, pero no tuvieron éxito.

Las imágenes permanecieron en San Alberto, recibiendo culto de sus pocos hermanos hasta que, en marzo de 1911, debido a los perjuicios sufridos a lo largo del siglo XIX, se entregaron al Arzobispado los pocos bienes que aún poseía la hermandad. En 1924, el Arzobispo de Sevilla convocó a una reunión para decidir el futuro de la Cofradía de la Vera Cruz, pero no asistió ningún cofrade, y los bienes materiales de la cofradía fueron distribuidos según lo dispuesto.

En 1942, un grupo de jóvenes deseosos de fundar una nueva cofradía en Sevilla fueron instados por el canónigo y capellán real D. José Sebastián y Bandarán a reorganizar la extinta cofradía de la Vera Cruz. El canónigo donó una de las dos reliquias del Santo Lignum Crucis que poseía la Hermandad. En septiembre de ese año, se aprobaron las nuevas reglas por parte del Arzobispado y se ofrecieron a los reorganizadores los pocos enseres que aún perduraban en el templo de San Alberto. Finalmente, solo se efectuó la entrega de la imagen del Stmo. Cristo y los documentos del archivo histórico.

Debido a diferencias con la comunidad de PP. Filipenses, se decidió fijar como nueva sede canónica para la cofradía la iglesia del antiguo convento de agustinas del Dulce Nombre de Jesús. En noviembre de 1942, la imagen del Stmo. Cristo de la Vera Cruz fue trasladada a hombros de los nuevos hermanos a esta nueva sede, marcando así el inicio de una nueva etapa en la historia de la Hermandad. Se encargó al imaginero Antonio Illanes una nueva imagen de la Virgen de las Tristezas y se comenzaron a adquirir los enseres para retomar la salida procesional, que se llevó a cabo en 1944 solo con la imagen del Stmo. Cristo.

La Hermandad, desde su reorganización en 1942, ha intentado retomar su antiguo espíritu caritativo y espiritualidad franciscana. En 1962, se constituyó una «Bolsa de Caridad» destinada a ayudar a los necesitados, siendo pionera en incluir un Diputado de Caridad en su junta de oficiales. También realiza la denominada «Operación Carretilla» para recaudar fondos y comida para los necesitados. En 1970, se creó la Confraternidad de Hermandades de la Vera Cruz, en la que se agrupan las hermandades y cofradías bajo dicho título en España.

La Hermandad ha mantenido una estrecha vinculación con la comunidad de HH. Clarisas Capuchinas del convento de Santa Rosalía. Las imágenes son trasladadas al convento una vez al año para celebrar eventos especiales. Además, la Hermandad participa activamente en la Adoración perpetua al Santísimo Sacramento en la Capilla de San Onofre.

La Hermandad también celebra cultos solemnes durante todo el año en su templo, incluyendo eventos dedicados a la Santa Vera Cruz, San Francisco, difuntos, Inmaculada Concepción, Navidad y Cuaresma. En Semana Santa, realizan su procesión el Lunes Santo. En 1987, se modificaron las reglas para permitir la plena incorporación de mujeres a la Hermandad y su participación en la Estación de Penitencia.

La Hermandad ha recibido varios reconocimientos y celebraciones conmemorativas, incluyendo el V Centenario fundacional en 1948 y el DL aniversario fundacional en 1998. En 1994, se certificó que la Hermandad era continuadora de la constituida en el año 1448. La Hermandad goza de gran consideración, siendo considerada una de las más antiguas y prestigiosas de Sevilla.

En el pasado, la procesión de la Hermandad de la Vera Cruz en Sevilla, realizada el Jueves Santo, tenía rituales específicos y requisitos para los hermanos, como presentarse confesados y comulgados a las cinco de la tarde. Los hermanos de sangre vestían con una camisa larga de anjeo ceñida a la cintura con el cordón franciscano, mientras que los hermanos de luz llevaban túnicas negras y hachas. La procesión se realizaba en silencio, solo acompañada por trompetas tañendo dolor, y visitaba varias estaciones, incluyendo la Catedral y el Convento de San Pablo, antes de regresar al Convento en la madrugada del Viernes Santo.

En la actualidad, la procesión tiene lugar el Lunes Santo y los cofrades se reúnen para una eucaristía previa a la salida, donde se celebra el Sacramento de la Reconciliación. Durante la misa, se recogen donativos ofrecidos por los cofrades y se depositan en el paso de la Stma. Virgen. Los cofrades visten túnicas negras con cinturón de esparto y cordón franciscano, y muchos van descalzos. El cortejo comienza con la Cruz de Guía, seguida por filas de nazarenos y el paso del Stmo. Cristo de la Vera Cruz, iluminado por hachones de cera verde. Se estrena un relicario con una piedra del monte calvario y un segundo relicario del Sto. Lignum Crucis es besado por fieles. Finalmente, el paso de palio con la imagen de Mª Stma. de las Tristezas cierra el cortejo.

A la entrada de la cofradía, en absoluto silencio y recogimiento, los cofrades reciben la bendición solemne y rezan un padrenuestro en memoria de los hermanos difuntos de la corporación. El hermano mayor se despide con la fórmula «Hermanos, hasta el año que viene si Dios quiere», marcando el final de la Estación de Penitencia hasta el próximo año.

HISTORIA HERMANDAD DE LAS AGUAS

La actual Hermandad de las Aguas tiene su origen en la fusión de tres hermandades en diferentes períodos. La Hermandad de la Santa Cruz, fundada alrededor de 1635 y ubicada en un humilladero frente a las Atarazanas Reales, ahora la Capilla de Nuestra Señora del Rosario. La Congregación del Rosario, establecida en 1697 en el antiguo Convento de Nuestra Señora del Pópulo, ahora el Mercado del Arenal. Y la Hermandad de Penitencia de las Aguas, fundada en 1750 en el Convento de San Jacinto de Triana. En 1738, las dos primeras hermandades se fusionan con la intención inicial de acoger a la Congregación del Rosario, pero la devoción al Santo Rosario lleva a la Titular Gloriosa a ser encumbrada como Titular de la Capilla, popularmente conocida como Rosario de la Resolana. Posteriormente, en 1977, la Hermandad de las Aguas se consolida a partir de la fusión con la Hermandad de Penitencia en la Capilla del Rosario, lugar que se convierte en su sede canónica.

En marzo de 1750, debido a una prolongada sequía, un grupo de devotos del Cristo de las Aguas decide formar una Hermandad después de experimentar respuestas a sus plegarias al sacar en rogativas a la imagen anónima que hoy se encuentra en el Convento de los Padres Dominicos de Almagro. Adoptan como titular mariana a Nuestra Señora del Mayor Dolor, tallada por José Montes de Oca, para acompañar al Crucificado en su vía crucis hacia el Monasterio de Santa María de las Cuevas en la Isla de la Cartuja. En 1751, hacen su primera Estación de Penitencia a la Parroquia de Santa Ana. Diez años después, la Hermandad estrena dos nuevos pasos realizados por Andrés de Carmona. Sin embargo, enfrentan adversidades y procesionan solo cinco veces en los siguientes 20 años, atribuidas en parte a disputas con el Capataz de pasos Clemente García y las reformas impuestas por las Pragmáticas de Carlos III a partir de 1772. A pesar de intentos de normalización, como la presentación de sus Reglas al Real y Supremo Consejo de Castilla en 1787, la tramitación queda paralizada en 1796 por razones desconocidas.

Durante el siglo XIX, las Hermandades experimentaron altibajos políticos que llevaron a muchas de ellas a una disminución de sus actividades, entrando en periodos de inactividad. La Hermandad mencionada también sufrió este declive, especialmente después del cierre al culto de la Iglesia de San Jacinto en el último tercio del siglo. En un intento por sobrevivir, se unió de manera no oficial con la Hermandad de Santa María de la Candelaria y el Santo Patriarca San José.

A pesar de no procesionar durante casi un siglo, la Hermandad de las Aguas seguía siendo convocada a reuniones importantes. En 1876, el templo de San Jacinto reabrió al culto bajo el liderazgo del Capellán Eusebio Ortega y Maestre, quien impulsó la reorganización de dos Hermandades de Triana: La Estrella y Las Aguas.

En 1890, un grupo de jóvenes con interés cofrade, bajo la influencia del Capellán, sentaron las bases para la reorganización de la Hermandad de las Aguas. Finalmente, el Domingo de Ramos de 1892, la Hermandad de las Aguas realizó su primera procesión con un solo paso, el calvario, marcando el inicio de su participación activa en la Semana Santa de Sevilla. En los años siguientes, se adoptó el antifaz morado y se comenzó a adquirir un patrimonio bordado, encargado a Juan Manuel Rodríguez Ojeda.

Hacia 1909, los dominicos regresaron al templo de San Jacinto, pero la convivencia con la Hermandad se deterioró gradualmente. Esto llevó a la Hermandad a financiar la ejecución de una reja que separara su altar del resto del templo. Para financiar esta y otras mejoras, como el ajuar de las imágenes y las salidas procesionales, la Hermandad organizó obras de teatro benéficas, campañas de captación de hermanos y solicitó donativos.

La dirección de la Hermandad estuvo principalmente a cargo de «El Bizco de Triana», Ramón Gil Trujillo, quien gradualmente delegó responsabilidades en su hijo, Ramón Gil García. Se les empezó a llamar «Ramón el de Las Aguas» y a la Hermandad «Las Aguas de Ramón». Bajo su liderazgo, se lograron varios avances significativos:

  • La finalización de los bordados de mantos, túnicas y mantolines de las imágenes, después de más de 20 años, en el taller de Juan Manuel Rodríguez Ojeda, con un estilo definitorio y propio.
  • La sustitución del Paso anterior por uno nuevo, de mayor tamaño y calidad artística, encargado a Guillermo Muñiz.
  • La introducción de solemnidad en los cortejos, dotándolos de un sello característico, lo que llevó a que la Hermandad fuera conocida como el «Silencio de Triana».
  • La Hermandad fue altamente considerada en el mundo cofrade, liderando reformas como la incorporación de un nuevo día a la Semana Santa, el Lunes Santo.
  • Antonio Illanes Rodríguez, vinculado a la Hermandad a través de su amistad con Ramón Gil Trujillo, llegó a ocupar el cargo de Hermano Mayor en dos ocasiones. En 1930, realizó una nueva imagen de crucificado para la Hermandad, y posteriormente renovó progresivamente las imágenes, excepto la Dolorosa.

Sin embargo, el 29 de octubre de 1942, un incendio fortuito destruyó todo lo logrado, incluyendo las ilusiones de los hermanos. Esto llevó a la Hermandad a cambiar de sede, dejando la Iglesia de Santiago el Mayor debido a las relaciones ya deterioradas con los titulares del Templo de San Jacinto.

El sábado 10 de diciembre de 1955, tras un solemne traslado, el Cristo de las Aguas y la Virgen del Mayor Dolor llegaron al Templo Parroquial de San Bartolomé, recibidos por el Párroco Don Salvador Díaz Luque y acompañados por numerosas representaciones de Hermandades.

Este cambio de sede parecía definitivo, pero duró solo 22 años, marcando tal vez el momento de mayor esplendor en el último siglo para la Hermandad de las Aguas. Sin embargo, este período radiante estuvo precedido por tensiones entre los hermanos, lo que llevó a que una Gestora gobernara la Hermandad durante tres años.

El fallecimiento de Ramón Gil García, sin descendencia masculina, posiblemente abrió la puerta para que la Hermandad evolucionara y entrara plenamente en el Siglo de Oro de las Cofradías.

La llegada de Juan Delgado Alba, años más tarde nombrado «Cofrade Ejemplar», supuso una revolución en la Hermandad. Encabezando un grupo de hermanos, implementó cambios significativos, como el dorado de las cartelas del canasto, el cambio de la banda de música por una agrupación musical, la realización de nuevas insignias y varas, y la ampliación del número de nazarenos, entre otros.

Además, en 1966 se incorporó una nueva Titular, María Santísima de Guadalupe, obra de Luis Álvarez Duarte, que se procesionaba bajo palio, atrayendo devotos de Sevilla y más allá.

En medio de este esplendor, surgió el deseo de emancipación y cambio de sede para obtener mayor independencia. Paralelamente, la Hermandad del Rosario de la calle Dos de Mayo estaba al borde de la desaparición. Se optó por fusionarse y convivir en el Barrio del Arenal, rechazando otras posibilidades de templos y lugares de culto.

El Lunes Santo 4 de Abril de 1977, la Cofradía de las Aguas salió desde la Iglesia de San Bartolomé, realizando su Estación de Penitencia en la Catedral de Sevilla antes de adentrarse en el Barrio del Arenal y llegar a la maltrecha Capilla de Nuestra Señora del Rosario. Tras obras de mejora en el templo, la Corporación inició una nueva etapa después del Decreto de Fusión de 12 de Diciembre de 1977.

Sin embargo, el destino errante de la Hermandad se hizo evidente nuevamente a finales de 1988, cuando las obras de cimentación para el Teatro de la Maestranza produjeron grietas en la Capilla del Rosario, obligando a la Hermandad a abandonar su sede el 12 de Febrero de 1989 y refugiarse en la Parroquia del Sagrario.

Durante estos años, desde 1989 hasta 1993, la Hermandad realizó su Estación de Penitencia desde la Iglesia de los Terceros, gracias a la colaboración de la Hermandad de la Cena.

En 1993, la imagen del Santísimo Cristo de las Aguas presidió el Acto de Clausura de los Cursillos de Cristiandad en la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.

En la Cuaresma de 2001, la Hermandad celebró un Quinario Extraordinario en la Real Parroquia de Santa Ana con motivo del CCL Aniversario Fundacional, culminando con una procesión de las imágenes del Santísimo Cristo de las Aguas y Nuestra Madre y Señora del Mayor Dolor desde la Capilla de los Marineros hasta la Capilla del Rosario.

El Domingo 16 de Mayo de 2004, la Virgen de Guadalupe realizó un Rosario Público con motivo del CL Aniversario del Dogma Concepcionista, visitando importantes lugares de la ciudad como el Monumento a la Inmaculada Concepción, la Parroquia del Sagrario y la Capilla Real de la Catedral.