Martes Santo | Hermandades Semana Santa Sevilla

Las distintas Hermandades que realizan su Estación de Penitencia en el Martes Santo de Sevilla son:

San Esteban

El Cerro

La Candelaria

San Benito

Dulce Nombre

Los Javieres

Los Estudiantes

Santa Cruz

Parece, que ya conocemos cuales son las diferentes Hermandades que procesionan durante la jornada del Lunes Santo por las calles, en esta Semana Santa Sevilla.

Por lo tanto… ¡Vamos a conocer toda la información sobre una de las Hermandades del Martes Santo en Sevilla, como es la Hermandad de San Benito!

Lunes Santo | Hermandades Semana Santa Sevilla

Las distintas Hermandades que realizan su Estación de Penitencia en el Lunes Santo de Sevilla son:

Cautivo y Rescatado

Redención

Santa Genoveva

Santa Marta

San Gonzalo

Las Penas

La Vera Cruz

Las Aguas

El Museo

Parece, que ya conocemos cuales son las diferentes Hermandades que procesionan durante la jornada del Lunes Santo por las calles, en esta Semana Santa Sevilla.

Por lo tanto… ¡Vamos a conocer toda la información sobre una de las Hermandades del Lunes Santo en Sevilla, como es la Hermandad de la Vera Cruz!

HERMANDAD DE SAN BENITO

Hermandad del Santísimo Sacramento, Pontificia y Real Archicofradía de Nazarenos de la Sagrada Presentación de Jesús al Pueblo, Santísimo Cristo de la Sangre, Nuestra Señora de la Encarnación Coronada y San Benito Abad

HERMANDAD DE LA VERA CRUZ

Muy Antigua, Siempre Ilustre, Venerable, Pontificia, Real, Fervorosa, Humilde y Seráfica Hermandad y Archicofradía de Nazarenos de la Santísima Vera- Cruz, Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y Tristezas de María Santísima

SAGRADOS TITULARES | HERMANDAD DE SAN BENITO

Sagrada Presentación de Jesús al Pueblo

La imagen de la Sagrada Presentación de Jesús al Pueblo de la Hermandad de San Benito es obra de Antonio Castillo Lastrucci. 

El Sagrado Titular de dicha Hermandad fue tallado en el año 1928.

El momento representado es Jesús es presentado al pueblo por Pilato tras haber sido azotado y coronado de espinas.

Santísimo Cristo de la Sangre

La imagen de la Santísimo Cristo de la Sangre de la Hermandad de San Benito del Águila es obra Francisco Buiza Fernández

El Sagrado Titular de dicha Hermandad fue tallado en el año 1966.

El momento representado es Jesús muerto en la cruz.

Nuestra Señora de la Encarnación Coronada

La imagen de Nuestra Señora de la Encarnación Coronada de la Hermandad del Cerro del Águila es obra de Blas Molner Zamora. 

La Titular Mariana de dicha Hermandad fue tallada entre los años 1780 y 1793.

Dolorosa bajo palio refleja el sufrimiento y el amor por su hijo.

SAGRADOS TITULARES | HERMANDAD DE LA VERA CRUZ

Santísima Vera- Cruz, Sangre de Nuestro Señor Jesucristo

La imagen de la Santísima Vera Cruz de la Hermandad de la Vera Cruz es obra de anónima. 

El Sagrado Titular de dicha Hermandad fue tallado en el siglo XV.

El momento representado es el que muestra a Cristo muerto en la Cruz.

Tristezas de María Santísima

La imagen de Tristezas de María Santísima de la Hermandad de las Penas es obra de Antonio Illanes. 

La Titular Mariana de dicha Hermandad fue tallada en el año 1942.

Dolorosa bajo palio refleja el sufrimiento y el amor por su hijo.

ACOMPAÑAMIENTO MUSICAL HERMANDAD DE SAN BENITO | Martes Santo Sevilla

Acompañará musicalmente a la imagen de Sagrada Presentación de Jesús al Pueblo.

 

Acompañará musicalmente a la imagen del Santísimo Cristo de la Sangre.

 

Acompañará musicalmente a la imagen de Nuestra Señora de la Encarnación Coronada.

 

Itinerario HERMANDAD DE SAN BENITO | Martes Santo Sevilla

Parroquia de San Benito

La Hermandad de San Benito realizará su salida a las 16:00 horas y, seguirá el siguiente itinerario por las calles de Sevilla:

San Benito
Luis Montoto
Puerta de Carmona
Muro de los Navarros
Santiago
Juan de Mesa
Almirante Apodaca
Plaza de San Pedro
Imagen
Plaza de la Encarnación
Laraña
Orfila
Javier Lasso de la Vega
Trajano
Plaza del Duque de la Victoria
CARRERA OFICIAL (19:23)
Cardenal Carlos Amigo
Alemanes
Álvarez Quintero
Argote de Molina
Placentines
Francos
Cuesta del Rosario
Jesús de las Tres Caídas
Odreros
Boteros
Plaza de San Ildefonso
Zamudio
Plaza de San Leandro
Cardenal Cervantes
Santiago
Muro de los Navarros
Puerta de
Carmona
Luis Montoto
San Benito

Tras haber realizado este itinerario, la Hermandad de San Benito tiene prevista su entrada a las 02:35 horas.

ITINERARIO HERMANDAD DE LA VERA CRUZ | Lunes Santo Sevilla

La Hermandad de la Vera Cruz realizará su salida a las 19:35 horas y, seguirá el siguiente itinerario por las calles de Sevilla:

Jesús de la Vera-Cruz
Virgen de los Buenos Libros
Teniente Borges
Plaza de la Concordia
Plaza del
Duque de la Victoria
CARRERA OFICIAL (20:31)
Cardenal Carlos Amigo
Placentines
Francos
Villegas
Plaza del Salvador
Cuna
Orfila
Javier Lasso de la Vega
Aponte
Jesús del Gran Poder
Las Cortes
Plaza de La Concordia
Plaza de la Gavidia
Baños
Jesús de la Vera-Cruz

Tras haber realizado este itinerario, la Hermandad de la Vera Cruz tiene prevista su entrada a las 00:45 horas.

HISTORIA HERMANDAD DE LA VERA CRUZ

La Hermandad de la Vera Cruz de Sevilla fue fundada el 9 de mayo de 1448 en el Convento Casa Grande de San Francisco para venerar la Verdadera Cruz de Nuestro Señor Jesucristo. Sus primeras reglas fueron aprobadas en 1501 por D. Fernando de la Torre, Provisor del Cardenal Arzobispo Diego Hurtado de Mendoza. Inicialmente establecida en una pequeña capilla del convento, se trasladó a una más espaciosa en 1478 debido a su rápido crecimiento.

La hermandad realizó su primera procesión en 1468, ganando admiración por su fervor y ejemplaridad. Esto llevó a la fundación de nuevas hermandades con el mismo título y reglas en pueblos y ciudades circundantes. En el siglo XVI, hubo controversia sobre la participación de disciplinantes en las procesiones, resuelta con una resolución del Papa Paulo III en 1536 que concedió indulgencias a los cofrades que asistieran con penitencia. La hermandad realizaba la Estación de Penitencia en la tarde-noche del Jueves Santo.

Recibió numerosos privilegios y reconocimientos papales, incluida una Carta de Hermandad con la Orden Seráfica en 1543 y el favor del Rey Felipe II en 1562. Ante su creciente importancia, se creó una Comisión de Hacienda en 1565 para gestionar sus bienes. Su antigüedad y prestigio se reflejaron en eventos como la procesión de la Virgen de los Reyes y el Cuerpo de San Fernando en 1579.

En el siglo XVII, se amplió su capilla y se designaron cuarenta Diputados Perpetuos para su gobierno. En 1651, la capilla se amplió nuevamente debido a la alta concurrencia a sus celebraciones. Hubo conflictos con los PP. Franciscanos en 1680, pero se resolvieron en favor de la hermandad en 1691. La Estación de Penitencia se interrumpió después de este conflicto y se reanudó en 1714.

En 1804, la Hermandad tuvo que hacer modificaciones a sus reglas para cumplir con una nueva normativa del Consejo de Castilla.

En 1810, durante la ocupación francesa, el convento de San Francisco y la capilla de la Vera Cruz fueron tomados por los invasores, y la hermandad tuvo que salvar apresuradamente sus imágenes y patrimonio debido a un incendio que destruyó el recinto. Dos años después, al terminar la guerra, los franciscanos regresaron al convento, pero la hermandad se instaló en otra capilla, conocida como la de la Concepción de los Burgaleses.

En 1832, la hermandad reanudó sus procesiones con nuevos pasos para el Stmo. Cristo y María Stma. de las Tristezas. Sin embargo, en 1840, después de restaurar e inaugurar su capilla, tuvieron que abandonarla nuevamente debido a la demolición del convento por parte del nuevo Ayuntamiento surgido de la Revolución de ese año.

La hermandad se refugió en la iglesia de San Alberto, pero sufrió un declive gradual. En 1853, un grupo de hermanos intentó reanudar las procesiones trasladándose al Convento de las Religiosas de Pasión, pero no pudieron salir en Semana Santa debido a diversos problemas. En 1868, tras la incautación del convento por la Junta Revolucionaria, regresaron a San Alberto. Hubo intentos en 1870 de revitalizar la hermandad y reanudar las procesiones, pero no tuvieron éxito.

Las imágenes permanecieron en San Alberto, recibiendo culto de sus pocos hermanos hasta que, en marzo de 1911, debido a los perjuicios sufridos a lo largo del siglo XIX, se entregaron al Arzobispado los pocos bienes que aún poseía la hermandad. En 1924, el Arzobispo de Sevilla convocó a una reunión para decidir el futuro de la Cofradía de la Vera Cruz, pero no asistió ningún cofrade, y los bienes materiales de la cofradía fueron distribuidos según lo dispuesto.

En 1942, un grupo de jóvenes deseosos de fundar una nueva cofradía en Sevilla fueron instados por el canónigo y capellán real D. José Sebastián y Bandarán a reorganizar la extinta cofradía de la Vera Cruz. El canónigo donó una de las dos reliquias del Santo Lignum Crucis que poseía la Hermandad. En septiembre de ese año, se aprobaron las nuevas reglas por parte del Arzobispado y se ofrecieron a los reorganizadores los pocos enseres que aún perduraban en el templo de San Alberto. Finalmente, solo se efectuó la entrega de la imagen del Stmo. Cristo y los documentos del archivo histórico.

Debido a diferencias con la comunidad de PP. Filipenses, se decidió fijar como nueva sede canónica para la cofradía la iglesia del antiguo convento de agustinas del Dulce Nombre de Jesús. En noviembre de 1942, la imagen del Stmo. Cristo de la Vera Cruz fue trasladada a hombros de los nuevos hermanos a esta nueva sede, marcando así el inicio de una nueva etapa en la historia de la Hermandad. Se encargó al imaginero Antonio Illanes una nueva imagen de la Virgen de las Tristezas y se comenzaron a adquirir los enseres para retomar la salida procesional, que se llevó a cabo en 1944 solo con la imagen del Stmo. Cristo.

La Hermandad, desde su reorganización en 1942, ha intentado retomar su antiguo espíritu caritativo y espiritualidad franciscana. En 1962, se constituyó una «Bolsa de Caridad» destinada a ayudar a los necesitados, siendo pionera en incluir un Diputado de Caridad en su junta de oficiales. También realiza la denominada «Operación Carretilla» para recaudar fondos y comida para los necesitados. En 1970, se creó la Confraternidad de Hermandades de la Vera Cruz, en la que se agrupan las hermandades y cofradías bajo dicho título en España.

La Hermandad ha mantenido una estrecha vinculación con la comunidad de HH. Clarisas Capuchinas del convento de Santa Rosalía. Las imágenes son trasladadas al convento una vez al año para celebrar eventos especiales. Además, la Hermandad participa activamente en la Adoración perpetua al Santísimo Sacramento en la Capilla de San Onofre.

La Hermandad también celebra cultos solemnes durante todo el año en su templo, incluyendo eventos dedicados a la Santa Vera Cruz, San Francisco, difuntos, Inmaculada Concepción, Navidad y Cuaresma. En Semana Santa, realizan su procesión el Lunes Santo. En 1987, se modificaron las reglas para permitir la plena incorporación de mujeres a la Hermandad y su participación en la Estación de Penitencia.

La Hermandad ha recibido varios reconocimientos y celebraciones conmemorativas, incluyendo el V Centenario fundacional en 1948 y el DL aniversario fundacional en 1998. En 1994, se certificó que la Hermandad era continuadora de la constituida en el año 1448. La Hermandad goza de gran consideración, siendo considerada una de las más antiguas y prestigiosas de Sevilla.

En el pasado, la procesión de la Hermandad de la Vera Cruz en Sevilla, realizada el Jueves Santo, tenía rituales específicos y requisitos para los hermanos, como presentarse confesados y comulgados a las cinco de la tarde. Los hermanos de sangre vestían con una camisa larga de anjeo ceñida a la cintura con el cordón franciscano, mientras que los hermanos de luz llevaban túnicas negras y hachas. La procesión se realizaba en silencio, solo acompañada por trompetas tañendo dolor, y visitaba varias estaciones, incluyendo la Catedral y el Convento de San Pablo, antes de regresar al Convento en la madrugada del Viernes Santo.

En la actualidad, la procesión tiene lugar el Lunes Santo y los cofrades se reúnen para una eucaristía previa a la salida, donde se celebra el Sacramento de la Reconciliación. Durante la misa, se recogen donativos ofrecidos por los cofrades y se depositan en el paso de la Stma. Virgen. Los cofrades visten túnicas negras con cinturón de esparto y cordón franciscano, y muchos van descalzos. El cortejo comienza con la Cruz de Guía, seguida por filas de nazarenos y el paso del Stmo. Cristo de la Vera Cruz, iluminado por hachones de cera verde. Se estrena un relicario con una piedra del monte calvario y un segundo relicario del Sto. Lignum Crucis es besado por fieles. Finalmente, el paso de palio con la imagen de Mª Stma. de las Tristezas cierra el cortejo.

A la entrada de la cofradía, en absoluto silencio y recogimiento, los cofrades reciben la bendición solemne y rezan un padrenuestro en memoria de los hermanos difuntos de la corporación. El hermano mayor se despide con la fórmula «Hermanos, hasta el año que viene si Dios quiere», marcando el final de la Estación de Penitencia hasta el próximo año.

HISTORIA HERMANDAD DE SAN BENITO

El 18 de julio de 1554, el provisor del arzobispo de Sevilla, Fernando de Valdés, aprobó las primeras reglas de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Sangre y María Santísima de la Encarnación, con sede en el monasterio franciscano de Nuestra Señora de la Victoria, en el barrio de Triana. Esta fue la primera corporación fundada con ese carácter en dicho arrabal. Aunque no era una hermandad de carácter gremial, la mayoría de sus cofrades fundadores eran carpinteros de ribera y calafates del puerto camaronero.

Después de una breve estancia en la parroquia de Santa Ana, hacia 1565, los cofrades adquirieron en propiedad un solar en la cava vieja, donde construyeron una casa hospital y una capilla para el culto de sus imágenes: el Cristo de la Sangre, un crucificado tallado en 1553 en pasta de madera por Francisco de Vega y policromado por Pedro Jiménez, y la Virgen de la Encarnación, una imagen de gloria que presidía el altar mayor y daba nombre al templo y hospital. Esta última era una efigie de candelero para vestir, atribuida al círculo artístico de Juan Bautista Vázquez «el Viejo», y aunque muy retocada, aún se conserva en la corporación.

En 1587, el cardenal Rodrigo de Castro emitió un decreto por el cual todos los hospitales existentes en la ciudad (cuya cifra estaba cerca del centenar) se reducirían para un mejor servicio, fusionando sus propiedades en dos grandes centros: el hospital del Amor de Dios y el del Espíritu Santo. Ante esta situación, los hermanos defendieron ante la comisión designada a tal efecto la propiedad del hospital, así como la necesidad de mantener el culto diario en esa zona del barrio, lo que llevó a dicha comisión a desistir de su propósito inicial.

En esta época, la hermandad realizaba regularmente su estación de penitencia a la parroquia de Santa Ana en la tarde del Jueves Santo con la imagen del crucificado, pasando a partir de 1634 a realizarla en la tarde del Viernes Santo, y añadiendo por esa época una imagen dolorosa de la Virgen para presidir su paso de palio.

A lo largo del siglo XVII, la Hermandad experimentó un cierto esplendor y popularidad. Se beneficiaba de tributos por juros y mandas testamentarias, alquileres de propiedades en el barrio, aportaciones de fundaciones de capellanías de misas y donaciones de devotos. Durante este período, se llevaron a cabo importantes obras de reforma en la capilla, así como la renovación de los dos pasos procesionales.

Ya en el siglo XVIII, la corporación estaba plenamente consolidada y realizaba regularmente su estación de penitencia por el barrio, especialmente a partir de la segunda mitad de la centuria. No descuidaba los cultos anuales y, en particular, la función anual a la Virgen de la Encarnación, que se celebraba en su festividad litúrgica el 25 de marzo.

El 18 de febrero de 1763, el provisor del cardenal Solís aprobó las nuevas reglas de la hermandad, redactadas el año anterior para sustituir a las primitivas, que se habían extraviado. Estas nuevas constituciones fueron posteriormente aprobadas por el Consejo Supremo de Castilla el 16 de septiembre de 1789.

Entre 1780 y 1793, la primitiva imagen dolorosa de la Virgen de la Encarnación fue sustituida por la que se venera en la actualidad, atribuida al escultor de origen valenciano Blas Molner Zamora. En 1792, la capilla sufrió las terribles consecuencias de una riada que afectó a Triana, lo que provocó el desplome de sus pilares y techumbres. La hermandad se vio obligada a realizar una profunda restauración, lo que representó un importante gasto económico que afectó negativamente a la vida de la corporación, suspendiéndose la salida procesional durante varios años. El 18 de mayo de 1794, como acción de gracias por la finalización de las obras, se celebró una solemne función y posterior procesión con la Virgen de la Encarnación de gloria.

En la procesión de 1808, el Cristo de la Sangre sufrió un accidente al caer al suelo y romperse en pedazos, revelando así su autoría al encontrarse un documento en su interior. Afortunadamente, la imagen pudo ser restaurada, y se celebró una solemne función al ser repuesta al culto el 25 de marzo de 1809.

Treinta y seis años después, el 25 de marzo de 1830, se llevó a cabo una nueva procesión letífica por el arrabal trianero con la imagen de la Virgen de la Encarnación de gloria, que no había salido en todo ese tiempo.

El Viernes Santo de 1845 marcó un hito para la Hermandad, ya que realizó por primera vez su estación de penitencia hasta la Catedral atravesando el puente de barcas que unía Triana con Sevilla. En esa ocasión, se estrenaba el paso del Cristo, de estilo neoclásico. Además, el paso de palio, labrado en plata, era considerado el más rico de la época y en su techo figuraba una paloma, lo que llevó a la dolorosa a ser conocida como la “Palomita de Triana”. Los nazarenos vestían túnicas de cola de color rojo en el Cristo y negro en la Virgen. Sin embargo, poco después, la hermandad entró en decadencia y procesionó por última vez desde Triana en 1848.

No sería hasta 1868 cuando la hermandad resurgiera, llegando incluso a celebrar una procesión con la imagen de la Virgen de la Encarnación de gloria. Pero ese mismo año, la Junta Revolucionaria decretó el cierre al culto de la capilla. En 1874, la capilla fue finalmente derruida, y al año siguiente, en 1875, la dolorosa fue trasladada a la Iglesia de San Benito. Un año más tarde, en 1876, el crucificado fue llevado a Sanlúcar la Mayor para ser titular de la Hermandad de la Vera Cruz. Estos acontecimientos marcaron el fin de la etapa trianera de la hermandad y el inicio de la devoción a la Virgen de la Encarnación en el barrio de la Calzada.

El 6 de junio de 1921, el provisor del cardenal Almaraz aprobó las nuevas reglas de la Hermandad, que establecieron su sede canónica en la iglesia filial de San Benito Abad. En estas nuevas reglas se añadió el título de la Sagrada Presentación de Jesús al Pueblo, y se fijó su estación de penitencia en la tarde del Martes Santo.

Al año siguiente, en 1922, la Hermandad procesionó por primera vez desde su nueva sede con dos pasos: el primero representaba a Jesús en el momento de su presentación al pueblo, obra tallada por Esteban Domínguez y que hoy se venera con la advocación de Cautivo en Villanueva del Río. El segundo paso, prestado por varias hermandades de la ciudad, incluía la imagen de la Virgen de la Encarnación bajo palio. Los nazarenos vestían túnicas blancas con antifaz y capa negra en el Cristo, y túnicas y antifaces blancos con capa roja en la Virgen.

Después de esta primera salida, la Hermandad no volvería a procesionar hasta 1928, cuando lo hizo con el nuevo misterio de la Presentación al Pueblo, incluida la imagen del Señor, obra del escultor Castillo Lastrucci. En 1930, se incorporó al cortejo la imagen de la Virgen de la Encarnación, estrenando para ello la totalidad de sus enseres.

A lo largo de los años, la Hermandad experimentó varios cambios y mejoras, incluyendo la bendición de una nueva imagen del Cristo de la Sangre tallada por Francisco Buiza en 1966, y la coronación canónica de la Virgen de la Encarnación en 1994, realizada por el arzobispo de Sevilla Fray Carlos Amigo Vallejo.

En el año 2003, se conmemoró el 75 aniversario de la bendición de la imagen del Señor en su Sagrada Presentación al Pueblo, y en 2004 se celebró el 450 aniversario fundacional de la hermandad con diversos actos y una procesión extraordinaria de Nuestra Señora de la Encarnación.

Finalmente, el 25 de marzo de 2009, el cardenal de Sevilla Fray Carlos Amigo Vallejo bendijo el nuevo retablo para la remozada capilla del Santísimo Cristo de la Sangre, ejecutado en madera de cedro por el taller de Hermanos Caballero.

El 25 de marzo de 2011, el obispo auxiliar de Sevilla Santiago Gómez Sierra bendijo la Casa de Hermandad tras las reformas realizadas desde mayo del año anterior. También bendijo los retablos cerámicos que representan a los titulares cristíferos, situados a los lados de la puerta de los pies de la iglesia, junto a un tercer retablo que representa a la Virgen de la Encarnación y que se sitúa sobre la puerta de entrada de la Casa de Hermandad. Estos retablos fueron pintados por el ceramista Manuel Ruiz Hurtado.

En 2019 se conmemoró el 25 aniversario de la coronación canónica de la Virgen de la Encarnación. Para celebrarlo, la imagen fue trasladada en su paso de palio la tarde del día 13 de diciembre hasta la catedral, donde al día siguiente se celebró un Solemne Pontifical presidido por el arzobispo Asenjo Pelegrina. Posteriormente, en la mañana del 15 de diciembre, la imagen regresó en procesión triunfal hasta su sede canónica.

Finalmente, en 2021 se celebró la conmemoración del primer centenario de la reorganización de la hermandad en San Benito. Esta conmemoración culminó con la celebración el 11 de diciembre de un rosario vespertino con la imagen de la Virgen de la Encarnación hasta el asilo de las Hermanitas de los Pobres, y una eucaristía de acción de gracias celebrada el 28 de diciembre.